Polska wersja English version francais version Russian version Deutsche Version Espanol

(testimonios de los clientes) - Versión para imprimir

Testimonios de los clientes


Clienta de Polonia:

Querida Wanda:

Doy botes de alegría como una niña pequeña, de verdad que no sé cómo voy a agradecérselo. Todo esto está ocurriendo realmente, y lo que usted ha hecho por mi hija es increíble, sencillamente no parece de esta tierra. He recuperado a un hijo. El poder y las capacidades que usted tiene son prodigiosas. No hay palabras que puedan describir mi gratitud. Qué bueno es que la vida de Ewa dependa de ella misma, y no de los espíritus. Nadie había sido capaz de ayudar a mi hija durante tantos años, que estaba muy mal y cada vez peor. Hace varios años que no la veo sonreír, estaba perennemente triste y tan taciturna, que a uno le daban escalofríos por la espalda. Puede que esto va a sonar extraño, pero me parece increíble estar tan feliz, ver cómo mi hija me sonríe, tiene una sonrisa tan bella. DIOS MÍO, SEÑORA WANDA, MIL VECES GRACIAS. Nunca en mi vida habría pensado que fuera posible una ayuda como la que usted ha prestado a mi hija. Hoy he hablado con ella por teléfono. Me ha dicho que se lo agradeciera mucho y ha afirmado que ahora debe aprender a vivir de nuevo, que ya no habrá nada que le susurre cosas malas al oído. Siente como si usted le hubiese dado alas.

Clienta de Alemania:

Señora Wanda:

Por casualidad, me he hecho con su libro titulado "Poseídos por los espíritus". Le agradezco mucho que Usted se haya decidido a escribir un libro sobre un tema interesante y necesario. Considero que, después de leerlo, muchas personas tienen una opinión similar.
Leeré el libro muchas veces más para entender mejor su contenido. Es una pena que se nos haya informado tan poco (y que se siga haciéndolo) a la gente sobre los temas serios que quizás evitarían muchas desgracias a tiempo.
Sé que la mayoría de la sociedad no cree en las explicaciones sobre el tema de los cuerpos astrales. Tienen grabadas otras enseñanzas (de la Iglesia) y no consideran apropiado cambiar su forma de pensar: consideran que otras afirmaciones son un pecado grave. Yo personalmente hace tiempo que busco distintas explicaciones sobre el gran tema del sentido de la vida en la tierra. Me esfuerzo por conseguir distintas publicaciones sobre los temas que me interesan: sigo buscando. Pienso que es precisamente ahora cuando ha llegado la hora de conocer mejor el tema que Usted ha abordado en su trabajo. Reconozco que desde hace tiempo me interesa el citado campo del saber, pese a que durante largos años he tenido un miedo difícil de precisar acerca de los espíritus, con el fin de encontrar explicaciones a fenómenos curiosos. Incluso tenìa miedo a las personas gravemente enfermas, moribundas. De niña, y más tarde, si tenía que ver a un difunto el ataúd, durante años me daba miedo quedarme sola en casa, o incluso en la habitación. Es difícil describir mejor este miedo. He comprado su libro de camino al cementerio, para encenderle a mi marido una lámpara con su vela en el primer aniversario de su muerte. Pienso que no es fruto de la casualidad. He leído unos cuantos libros de psicología, pero por primera vez leo algo concreto sobre los espíritus Me alegro de ser dueña de estas importantes referencias; simultáneamente, lamento que no me haya sido dado saber esto varios años antes: puede que habría evitado muchas desgracias a mí y a mis allegados.
También es una pena que la Iglesia no se decida a transmitir la información precisa. Porque de ello depende la suerte y la paz del mundo, porque eso es lo más importante en esta tierra. Basándome en sus materiales, creo que muchas personas actúan de forma inapropiada, reprobable, porque simplemente no puede ser de otra manera. Es algo que no depende de ellos, pero nadie (o muy pocos) puede ayudarles, porque no conoce el tema ni quiere familiarizarse con este esta interesante y necesaria disciplina del saber. Creen que es mejor castigar a alguien encarcelándolo, que profundizando en el tema; que sucede algo malo en la psique de un grupo grande de gente, porque muy a menudo las infracciones graves están provocadas por impulsos que no tienen ninguna base real.
Antes de haber leído su libro u otros de psicología, solía creer que las personas, por sí mismas, no podían ser malas; pensaba que, a nivel individual, había algo que no les dejaba tranquilos ni calmados. Por ese motivo siempre busco explicaciones y seguiré buscándolas.

Cliente de Alemania:

Estimada Wanda:

El libro es espléndido. Por fin alguien ha escrito sobre los espíritus con valentía. Gracias al libro he podido recomponer en un todo muchas cuestiones que afectan a este tema. Gracias a Usted he podido decirme a mí mismo con valentía lo que antes intuía y tenía miedo de articular, pues es tan irracional que alguien pueda estar poseído. Por fin he podido contestarme a mí mismo por qué mi padre se comporta de forma tan extraña. Lo que Usted escribe casa magníficamente con el libro del psiquiatra americano (Carl Wickland) que curaba la esquizofrenia mediante impulsos eléctricos, la médium (que era su mujer) u las conversaciones con el espíritu poseedor. Según narra, consiguió liberar a varios miles de personas. Lamentablemente no ha sido aceptado por la ciencia de sus coetáneos. El libro se titula "30 años entre los muertos" de Carl Wickland. La tengo traducida al alemán.
De forma análoga, Max Freedom Long, que es americano y trabaja en Hawai, también hace referencia a estos temas en sus muchos libros, cuya traducción al polaco está disponible.
Estoy completamente de acuerdo con Usted en que no existe ningún diablo. El diablo es el mal que anida en nosotros los hombres. Lamentablemente, el oscurantismo iluminado cree en el diablo y punto.
Para finalizar, le deseo a Usted que tenga nuevos éxitos en el trabajo, y que escriba un libro más aún sobre cómo defenderse y librarse uno mismo de los casos simples de posesión, así como cómo librarse uno mismo de las criaturas que sustraen energía a los vivos. Sospecho que este último (la sustracción) es lo que me ocurre a mí.
Acuérdese de mí. Saludos cordiales

Clienta de Polonia:

¡Muy buenas tardes!

Quería agradecerle cordialmente, Señora Wanda Pratnicka, tanto el haber exorcizado a mi hijita, como el haber compartido cómo mi hija cambió durante la purga.
Actualmente mi hija tiene 7 años; a la edad de 2,5 fue diagnosticada como autista. Cuando nació, era una niña normal y alegre, que de buena gana se relacionaba con todos los que estaban a su alrededor. Cuando tenía 1,5, murió su tatarabuelo adoptivo. El desarrollo de la niña se paró. Por supuesto que no se me pasó siquiera por la cabeza que eso podría tener relación con la muerte del tatarabuelo. La hijita dejó de relacionarse; seguía siendo alegre, sonriente, pero simultáneamente nos necesitaba a los adultos sólo para que le pasáramos distintas cosas, que ella sola no conseguía agarrar. Los paseos eran una pesadilla: huía y no quería ir conmigo, sino que corría en la dirección que a ella le parecía. Empecé a buscar la causa: primero fui al Consultorio Pedogógico-Psicológico de Varsovia.
Allí recibí un diagnóstico que sonaba como una sentencia: autismo. Poco a poco me hice consciente de que tenía una hija enferma. En mayo de este año fue cuando una amiga me mencionó las difuntas almas, que se quedan aquí y tienen una gran influencia sobre los vivos. Precisamente por esa amiga me enteré de la posibilidad de ser exorcizada por la Señora Wanda y de los increíbles resultados alcanzados por la curación de los niños autistas. Escribí un e-mail a la oficina y he pedido un exorcismo. Al principio la Señora Wanda me propuso un exorcismo estándar, con una duración de 3 meses, aunque, normalmente, exorcizar a los enfermos de autismo lleva un año. Tras el exorcismo, en septiembre contacté con la oficina. Resultó que otro difunto más rodeaba a mi hija y que era el espíritu de su bisabuelo de adopción. Por dos veces le he escrito una carta al bisabuelo agradeciéndole sus cuidados y con la petición de que se vaya con Dios. Su alma se fue tras la segunda carta , y mi hijita experimentó un gran cambio. Los paseos dejaron de ser una tortura, va conmigo de muy buena gana, ya no se aparta y, sobre todo, cada vez habla más. Siguen siendo palabras sueltas, pero ya suficientes para comunicarse. Tengo ahora la esperanza de que su lenguaje se empezará a desarrollar con mucha fuerza. Quería agradecérselo de todo corazón a la Sra. Wanda. Puede que esta carta les ayude a otros padres de niños diagnosticados de autismo a que se decidan por el exorcismo. Mis conocidos, que conocían bien el comportamiento de mi hijita, detectan un gran cambio a mejor. Señora Wanda, GRACIAS.

Clienta de Polonia:

Estimados Señores:

(...) Y ahora quizás lo más importante. La Señora Danusia y su hija me han pedido que le transmita su ENORME GRATITUD. Pani Danusia se siente mejor, la enfermedad cede y las alteraciones enfermizas se retraen. El médico ha afirmado que ¡es un milagro! Por supuesto que ha decretado nuevas pruebas que demuestren una mejoría. Al hablar con Pani Danusia se puede sentir que podría mover montañas: tal es la energía que emana y eso es muy positivo, GRACIAS. Denle por favor las gracias a la Señora Wanda.
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, SEÑORA WANDA: no sé qué más se puede decir. Señora Wanda, le deseo a Usted, al Señor Zbigniew y a sus colaboradores, que no les asalten las dudas al desempeñar vuestra tarea. Habéis encontrado vuestro camino en la vida y le ayudáis a éste a que encuentre a los demás. Gracias. Me atrevo a decir que a algunos les dais una nueva vida, y a todos los que os piden ayuda, les dais al menos una oportunidad de obtenerla.
Un saludo

Cliente de Polonia:

Querida Wanda:

Me tomo la libertad de empezar agradeciéndole la ayuda que Usted me ha prestado. Ya de niño fui poseído por el espíritu de mi padre, trágicamente fallecido. Otros espíritus se adhirieron al suyo. Puesto que tenía contacto con los espíritus desde mis años mozos, el hecho de estar entre ambos mundos -el físico y el inmaterial- se convirtió en algo normal y al tiempo grandioso para mi subconsciente, un problema del que no tenía conciencia. He pasado los últimos doce años de mi vida buscando la sobre las que no tenía la más mínima idea. Sufrí mucho, ya que en mi vida ocurrían cosas que no deseaba para nada, y que eran una creación/ invento de los espíritus que anidaban en mí. Estaba desprovisto de energía, de entusiasmo, de ganas de vivir, y los proyectos que comenzaba se iban al traste. Luché contra los molinos, ya que acepté que mi propia psique era la fuente de mis problemas. Sin embargo, los espíritus eran mi problema principal. No lo entendí hasta que contacté con usted, y fue gracias a sus observaciones, encaminadas a ampliar mi consciencia sobre el mundo de los espíritus. Sé, que sin Usted no sería capaz de comprender mi situación. Por eso también le envío toda mi gratitud, que llevo en mi corazón, por lo que Usted ha hecho por mí. Si no fuera por Usted, mi vida estaría hecha trizas y lo más probable sería que yo probablemente yacería bajo ellas sin saber cómo salir de esa situación. También le doy gracias a Dios, porque permitió que Usted viniera a esta mundo, que ayudara a otras personas.
En cuanto al libro "Poseídos por loa espíritus - Los exorcismos en el siglo XXI", que Usted ha escrito, opino que a día de hoy es una referencia única de la literatura universal, que trata de forma completa el fenómeno denominado exorcismo. Como hablo en alemán e inglés con fluidez, también leo literatura esotérica en esas lenguas. Hasta hoy no he dado con ninguna obra siquiera mínimamente equiparable. Usted es absolutamente única en su especie, y encima Usted es polaca. ¡Qué dichas y distinciones ha conocido nuestra nación! Sospecho que Usted se topa con la falta de gratitud hacia todo lo que Usted hace para esos miles de personas que acuden a Usted. Espero que mi carta consiga que se materialice ese agradecimiento, una gota al menos, aunque sea precisamente de esta forma.
Lo que Usted hace por los demás no tiene precio, y lo que Usted ha escrito en su libro puede convertir la vida de un mendigo y de una víctima en la de un rey y señor de su propio mundo. Tengo la esperanza de que la mayor cantidad posible de personas aceptará su vocación , lo que les haga liberarse del yugo de los espíritus y de sus limitaciones.

Clienta de Gran Bretaña:

Estimada Señora:

Prometí que expondría mi opinión sobre el libro. En mi opinión, este libro es tan BRILLANTE como el agua más pura, no tiene precio. Para las personas atormentadas y destruidos psíquicamente durante muchos años, que no entienden lo que les sucede, no ven una salida a estas trampas mentales, que no saben dónde buscar auxilio, este libro es sencillamente la SALVACIÓN. Dice una antigua verdad que la esperanza es lo último que se pierde, que matar la esperanza significa la muerte psíquica. Este libro proporciona aquello que es lo más importante en la vida de todo ser pensante: da ESPERANZA. Empezamos a comprender lo que nos está pasando, a ver el camino que conduce a la salida, a saber dónde buscar auxilio; empezamos a despertar a una NUEVA VIDA, llena de ESPERANZA en la recuperación psíquica y en un mañana mejor.

Clienta de Estados Unidos:

¡Estimada Señora!

Para empezar, le saludo cordialmente a Usted y a su familia.
He leído por primera vez el libro de un tirón, he devorado su contenido. Ahora lo voy masticando en trozos: lo abro al azar según el momento. Hay veces en que me entran ganas de chillar, porque soy yo la que está descrita.
Señora Wanda, su libro es el ABECEDARIO de todos las personas atormentadas y mortificadas por los espíritus, es un manual de salud del alma. Toda persona debería leerlo, debería estar en todos los hogares, como el catecismo o la Biblia. Si el conocimiento sobre los espíritus se les inculcara a los niños, p.ej. en clase de religión en las escuelas, y el espíritu, aunque invisible, se reconociera como elemento permanente de la vida terrena, lo más probables es que disminuiría radicalmente el número de personas infelices y enfermas, y no sólo mentalmente. Yo tengo conciencia de la existencia de los espíritus -lo he experimentado- pero mi conocimiento sobre el tema era nulo. Puede que me haya expresado mal: tenía el conocimiento con el que nos alimentan los medios de comunicación, y todo transmitido con una aureola de sensacionalismo, envuelto entre amenazas, magia, secreto. Esa actitud hacia los fenómenos paranormales, en vez de tranquilizarme y concienciarme, provocó que me sintiera estigmatizada , estuve cerca de la locura, indefensa.
Usted me ha transmitido su conocimiento de una manera accesible, diáfana y lógica. Ahora tengo otra actitud hacia los fenómenos que he experimentado. Incluso empecé a sentir empatía por estas almas errantes. Después de morir no me gustaría encontrarme en su situación jamás.
Al leer el libro (porque acudo a él constantemente) me volví más tranquila, a decir verdad me sigo despertando por las noches, pero ya sin que el pánico, la indefensión y parálisis me afecten al cuerpo, ni tampoco el miedo a la mente;
He conocido el infierno en la tierra: no volveré a describir las grandes amenazas (tumbas, esqueletos, personas encapuchadas) ni a dormir con la luz encendida, con un jersey de cuello alto, calcetines y guantes para evitar las heridas. Espero que, estando más bien cerca que lejos de liberarme del espíritu, que según mis cuentas me acompaña desde hace más de quince años, aunque la intensificación de sus acciones y los intentos de entrar en mi cuerpo datan de los últimos tres años. Señora Wanda, podría escribir un libro sobre mis sufrimientos y pesadillas, que he experimentado a causa de un espíritu al que, cuando estaba vivo, yo ni siquiera conocía (...)

Clienta de Alemania:

Le saludo cordialmente y le agradezco su ayuda a mi marido. Hará alrededor de dos meses que me dirigí a usted para pedirle que salvara a mi marido, que llevaba casi seis años consumiendo psicotrópicos. Los médicos fueron incapaces de hacer algo durante todos esos años. Le estamos muy agradecidos por lo que Usted ha hecho por nuestra familia. Mi marido se ha vuelto un hombre totalmente distinto. Es tranquilo, amable, compresivo, no tiene nada que reprocharle al mundo. Y hasta hace muy poco era horrible. Hace un año que no vivo con él, pero veo estos cambios cuando nos vemos. Desde hace algo más de un mes mi marido nos manda cartas "cariñosas" a mi hijo y a mí. A menudo estas cartas incluyen caramelos. Se trata de una auténtica sorpresa porque esto no tiene nada que ver con mi marido. Antes mi marido estaba invariablemente pensativo, sumido en la depresión, tenía una mirada salvaje y una expresión en la cara dura como una piedra. Él nunca me pegó, pero había algo que me asustaba y sentía que yo corría algún tipo de peligro. Desde el momento en que Usted, Señora Wanda, empezó a tratar a mi marido, él ha cambiado radicalmente. (...)
Mi marido me ha dicho que tiene ganas de vivir y que nunca se había sentido tan bien como ahora. Está alegre, es capaz de reírse. Es realmente un milagro. Por eso se lo agradezco tanto, tanto. (...)

Clienta de Gran Bretaña:

Querida Wanda:

Gracias de todo corazón por su ayuda. Es Usted magnífica. Ya no se oyen ruidos en mi casa, mi hijo ha cambiado, mi nieta está contenta y tiene una actitud optimista hacia el mundo. (...) Una vez más, muchas, muchas gracias por todo.

Clienta de Francia:

Querida Wanda:

Gracias por la información que me mandó por carta. (...) Deseaba informarla sobre un cambio definitivo en la vida de mi hija. Se trata de que ella ha conocido a un hombre del que está muy enamorada. Incluso están esperando un hijo. Mi hija ha cambiado mucho, es más delicada, se porta bien con mi nieta y, cuando pasó varios días en nuestra casa, llamaba a diario y se la llevaba con ella a todas partes. Es posible que hayan desaparecido los demonios sobre los que usted me escribió: a mí también me parecía en más de una ocasión que en ella "anidaban" los demonios (...)

Clienta de Alemania:

Estimada Wanda:

Le agradezco de todo corazón la purificación, sencillamente maravillosa, de mi hija, su hijito y mi yerno, quizás el más oprimido por los malos espíritus.
Es precisamente Usted la que, con su saber y su poder ha convertido lo que hasta ahora era el infierno en vida normal. Por eso yo también le pido encarecidamente ayuda para mi marido. (...)

Clienta de Polonia:

A la muy estimada Señora Wanda Pratnicka:

Le agradezco cordialmente la ayuda prestada. Gracias a su amabilidad y buena voluntad he recuperado la salud. Siempre he sido una persona triste, muy nerviosa, y habitaba en mí una mala actitud hacia el mundo y hacia la gente, a todo decía "no".
Mi casa era como había sido la de mi familia: fría, tenebrosa, con gritos y disputas. Todo el mundo se ponía muy nervioso hasta cuando alguien venía de visita, incluso cuando yo intentaba poner la mesa lo mejor posible. A partir de 1983 empecé a enfermar, y simultáneamente los médicos detectaron una enfermedad mental. Me dolía todo: las noches insomnes, las pesadillas, la presión por todo el cuerpo y sobre todo en la cabeza. Busqué ayuda en todas partes: entre los sanadores, los bioenergoterapeutas, cambié los muebles de mi piso porque se comprobó que dormía en un cruce de corrientes subterráneas; todo sin resultados. Ese año (1999), fue cuando, un mes de julio leí en la revista "Wrózka" un artículo sobre la Señora Wanda Pratnicka. Aparecía allí una fotografía de la Señora Wanda. Me fijé en cómo de la foto emanaba calor y amabilidad. Decidí que contactaría y la ayuda llegó de inmediato. Empecé a dormir, me dejó de doler todo, mis ojos se normalizaron. Puedo ver que el mundo es bello y la gente normal. La gente que se me acercaba para ver a un loco de verdad, que va por la calle (el diagnóstico fue el ingreso en un centro psiquiátrico) me miran extrañados. Todos me dicen "buenos días", los primeros me sonríen, se acercan para charlar. Ha empezado a crecer un helecho en mi casa, lo que nunca me había ocurrido: o no crecían, o se secaban. Todo empezó a partir de que mi nietecito de 5 meses no quisiera estar en casa con nosotros. Gritaba mucho, y mi hijo y la nuera tuvieron que salir de casa. No habían hecho más que salir por la puerta, y el niño se calmó. Yo tampoco pude ir con ellos, porque mi nietecito reaccionó igual: me miró con mucho nerviosismo y pegó un grito. Siendo un niño tan pequeño lloraba como una magdalena. Yo entendí entonces que se trataba de algún tipo de fuerzas impuras. Gracias a que el niño fue Providencial fui a dar con la Señora Wanda Pratnicka. Es simplemente increíble que a una distancia tan grande y, sin ver a la persona de la que se tienen sólo cifras, se pueda ayudar tanto a otra persona. Sí, sí, y sin embargo ocurrió un Milagro semejante, y yo soy una persona normal, mis hijos están tranquilos, podemos pasar tiempo juntos. Lamento mucho que haya sido tan tarde. Seguro que si hubiera sido antes mis dos hijos habrían sentido el calor de una madre y se habrían llevado algo bueno de esta casa. Se quedarán en su memoria los gritos, los tacos, los numeritos. Lo que sucedía en mi casa no se puede describir en un folio. Es una auténtica lástima que haya tan poca gente que sepa lo que significa ser exorcista. Seguro que habría menos mal en este mundo. Debo despedirme, y la palabra gracias es demasiado poco para la ayuda que se me ha prestado, pero no tengo ninguna otra cosa.
Gracias, gracias, de todo corazón y con toda mi alma. GRACIAS

Clienta de Australia:

(...) Sí, Señora Wanda, usted ha librado a ese hombre y a toda la familia del infierno. De todo corazón le agradecemos el esfuerzo que Usted ha invertido en la purificación.
Por eso le regamos encarecidamente que continúe exorcizando a las personas que precisamente necesitan su ayuda. Es sólo gracias a Usted que se esfuerzan por mantener a la familia.

Clienta de Austria:

Estimada Wanda:

Deseo agradecerle de corazón el esfuerzo y el trabajo que ha volcado en exorcizar nos a mis hijos y a mí. Es un sensación maravillosa tener libre el espacio a nuestro alrededor. Lo cambia todo. Es decir, que yo estoy cambiando. Pienso que en breve cambiará la realidad que me rodea. Ahora puedo meditar y pensar libremente, puedo y quiero cambiar tanto como me permita mi destino. Ya he acabado con el papel de mártir y víctima. Todavía me llegan pequeños ecos, pero ya no me duelen. He podido llegar a esto gracias a que Usted me exorcizó. Mi hija ha empezado a estudiar y se ha vuelto una niña muy simpática. Por primera vez en la vida ha entablado contacto con la gente de su edad, y tiene amigas. Eso me alegra mucho, porque ha empezado a vivir la vida que le corresponde a su edad (...)
Lo más importante es que puedo seguir adelante, que se ha disipado el miedo, y ahora sé que todo irá bien. Cuando ocurra con mi vida lo que realmente quiero (...) se lo haré saber porque será también mérito suyo.
Una vez más, muchas gracias. Reciba mis más cordiales saludos.

Clienta de Canadá:

Estimada Señora:

De toda mi corazón le doy las gracias por la ayuda. Usted es magnifica. En mi casa no se oye ruidos, el hijo se cambió, la nieta es alegre y predispuesta al mundo con optimismo. (...) Otra vez le doy muchas, muchisimas gracias por todo.


Clienta de Irlanda:

Querida Wanda:

Quisiera de esta manera agradecerle de todo corazón que nos haya librado de los espíritus que estaban con nosotros desde 1996. Usted nos ha ayudado a mi hijo y a mí. El espíritu de la abuela acompañaba siempre a mi hijo, y se le adhirieron otros espíritus distintos se le pegaron.
Por supuesto, nosotros no éramos consciente s de ello. Sabía que le ocurría algo malo a mi hijo, que se sentía mal física y psíquicamente. Vi que sus ojos cambiaron, estaban como ofuscados. Mi hijo no podía estudiar, no podía centrarse ni concentrarse, se sentía constantemente cansado y tenía mal aspecto. Incluso fue al médico, a que le examinaran; los análisis médicos no indicaban nada, y eso que estaba cada vez peor. Mi hijo empezó a preguntarme si se iba a morir. (...)
De esta forma he dado/ di con su asistencia. Gracias a Usted mi hijo recuperó el equilibrio, empezó a estudiar y acabó la formación profesional; actualmente ha empezado una carrera universitaria, no tiene pensamiento alguno sobre la muerte, ni tampoco miedos. Ahora busca trabajo. (...) Estoy feliz de que lo hayamos dejado todo atrás. La palabra gracias es demasiado poco para expresar mi gratitud por la purificación.
Le deseo mucha Salud, Felicidad, y un Próspero y Feliz Año Nuevo.

Una clienta de Nueva Zelanda:

Por la presente quería agradecer a la Sra. Wanda Pratnicka ante todo porque me ayudó (...) a conducir al más allá a muchos espíritus que me rodeaban (en un par de ocasiones llegaron a ser unos 30).
Asímismo, ella es para mí el referente de una persona que, en mi caso (...) es como si fuera un "Guía Terrenal". Me ha ayudado a encaminarme en la dirección (...) que considero como la única y justa, y en la que el AMOR se concibe en toda su extensión.
Me he topado con enigmas referentes a la vida de ultratumba de una forma que calificaría como "repentina".
Estando "poseída", ella me dirigió a través del mundo de los espíritus (soy una especie de médium). (...) La Señora Wanda me ha transmitido parte de su Amor incomensurable por el mundo de los espíritus, así como de la tolerancia hacia su comportamiento, que principalmente es el resultado de la situación en la que se han encontrado, como si estuvieran suspendidos entre dos mundos.
La Señora Wanda me ha transmitido igualmente la manera de convivir con los espíritus. He experimentado igualmente la ayuda "descomunal " de la Sra. Wanda en forma de una gran porción de energía positiva que me ha enviado en el momento en que la necesitaba. Igualmente ha intentado en un par de ocasiones "exorcizarme", con una delicadeza que no está reñida con la decisión, "extirpando" a los espíritus de mi cuerpo, y eligiendo el momento que resultara seguro y apropiado para mí.
Sé igualmente que conversaba con los espíritus, ya que me contaba detalles de mi vida privada que es imposible que sepa una persona que viva a una distancia de varios miles de kms., y que se los transmitían los espíritus, durante las muchas conversaciones que mantuvieron con ella. (...)
Gracias igualmente a sus colaboradores, que me han levantado el ánimo en varias ocasiones. (...)
En mi opinión, la señora Wanda Pratnicka y quienes colaboran con ella son personas que han alcanzado un gran desarrollo "espiritual", y me alegro de que el Destino me haya permitido conocerlos. (...)

Cliente de Islandia:

Estimada Señora Wanda Pratnicka:

Deseo darle las gracias de todo corazón por la ayuda que nos ha prestado a mí y a toda la familia. Le pedí ayuda a finales del año 2000 para un problema muy serio, que no sólo dificultaba mucho mi vida, sino que directamente la imposibilitaba. Mi vida se convirtió en una pesadilla para mí y también para mi familia, y sólo gracias a su ayuda recularon esas cosas que sacudían mi cuerpo, aparte de mi alma y entendimiento. Mi vida adquirió sentido, y mis seres queridos, especialmente mi mujer, creen que todo volverá a la normalidad. Le estoy además enormemente agradecido por la ayuda que les ha prestado a mi hijo y a su familia. Su vida ha corrido peligro muchas veces, tenía los nervios deshechos, el miedo y el pánico no le dejaban ni a sol ni a sombra. Se trataba de una vida realmente difícil. Ya se puede ver la mejoría, algo que le agradecemos de corazón.

Cliente de Gran Bretaña:

Querida Wanda:

He leído con gran interés su libro, titulado "Poseídos por los espíritus". Aunque desde hace tiempo me intereso por la temática que Usted aborda, he de reconocer que no había leído un libro sobre esta temática tan interesante e instructivo a la vez, de lo que estoy muy satisfecho.

Cliente de Alemania:

Estimada Señora:

Para comenzar, no puedo esperar más para agradecerle la ayuda que le ha prestado a mi mujer. Los efectos, que durante largos años esperábamos, se hicieron visibles el mismo día, después de que yo telefoneara a su oficina. Asímismo, varios días después notamos los primeros cambios positivos (indicativos de la vuelta a la normalidad), en mi hijo y en mi madre.
Ahora me referiré a la última frase del libro "Poseídos por los espíritus". Desde hace años me interesa la temática abordada en el libro porque, por desgracia, me he golpeado dolorosamente "con todo el peso de mi cuerpo" con el problema de la posesión, por espacio de unos 30 años. Sin duda, usted se merece que le agradezcamos por haber escrito este libro, por la sistematización del saber sobre un tema "descubierto" nuevamente después de los siglos, el descubrimiento del mundo invisible, facilitar a muchas personas la solución a sus problemas vitales, que hasta ahora solían parecer irresolubles (...).

Clienta de Austria:

Querida Wanda:

Quisiera por esta vía darle las gracias por el libro que ha publicado bajo el título de "Poseídos por los espíritus". Mientras leía el capítulo sobre las enfermedades, empecé a reflexionar sobre mí misma y mi enfermedad. Soy una persona que está constantemente controlada por el oncólogo y pertenezco al grupo de pacientes de mayor riesgo. Es decir, que mis padres enfermaron de cáncer. A mi madre le tuvieron que amputar un pecho. Asimismo yo tengo problemas como los quistes y tendría que tener amputados los pechos, pero no he dado mi consentimiento. Hace poco me apareció bajo la axila un tumor del tamaño de una mandarina de las grandes. Era algo muy desagradable y enervante, ya que me dolía la mano, no podía moverme y me hacían daño las blusas. Empecé a reflexionar: ¿¿¿qué sería de mí misma???? ¿Qué era lo que yo podía hacer, y cómo ayudarme a mí misma, y si la causa de este suceso fuera mi difunta madre? Empecé a charlar con ella y a pedirle, a mi manera amateur, que se marchase. Cuánto me extrañé cuando, durante la expulsión del espíritu de mi madre, el tumor se redujo al tamaño de una cereza. ¡Disfruté como una niña, no creía que fuera posible! Le enseñé a mi hija que no tenía el tumor, y se extrañó mucho. Al día siguiente tenía cita con el médico. Después de examinarme, el médico dijo que tenía el ganglio linfático ligeramente inflamado. En estos momentos, mientras la estoy escribiendo esta carta no tengo nada, estoy muy contenta y soy feliz. Yo misma no puedo creerme que haya podido conseguirlo gracias a Usted, y gracias a su libro: se lo agradezco de todo corazón. Si no fuera por el libro nunca me habría enterado de que las enfermedades pueden estar inducidas por la presencia de un espíritu.
Gracias de todo corazón una vez más.

Clienta de Polonia:

Querida Señora:

¡Cuánto he esperado a un libro así! Dese hace años busco por las librerías una referencia similar. Por desgracia, no encontré nada en nuestro ámbito cultural (aparte de referencias del campo de las religiones orientales).
Me dedicó a la bioenergoterapia y he experimentado en muchas ocasiones los fenómenos que Usted describe, los denominados contactos con el mundo invisible, y con las energías de las personas difuntas.
La gente tiene muchísima necesidad de ayuda y de explicaciones, pero simultáneamente tiene mucho miedo incluso a charlar sobre estos temas. ¡Pero ahora está el libro!
Escrito con un lenguaje muy sencillo, con el respaldo de tantísimos ejemplos de su propia experiencia. Es cierto, todo lo que Usted ha escrito es cierto. Es Usted creíble en sus visiones. Se sirve de ejemplos de su propia familia. Cuando le pedí que analizase a mi familia, usted me dijo con mucha precisión qué espíritus nos acompañaban, y cuáles eran sus emociones. Yo quería entablar contacto con estos espíritus y lo conseguí magníficamente a través de mi amigo médium. En el transcurso de nuestra conversación surgió lo que esperaban de nosotros, mientras que a la vez afirmaban que ELLOS están presentes porque quieren nuestro bien, nos apoyan (tal es su nivel de consciencia) y que ¡tienen el deber de acompañarnos!
Señora Wanda, ésos eran los mismos espíritus que Usted analizó: fue increíble. Tiene Usted un don espléndido y maravilloso, que viene de Dios; doy gracias de que Usted esté entre nosotros.
Voy a describir un caso más que, ¡me emocionó mucho! Hace varios años a una amiga mía se le murió su marido. Se quedó muy, pero que muy desconsolada, estaba constantemente llamándolo. Intenté ayudarla, diciéndole y pidiéndole que le dejara marchar, pues yo notaba claramente su presencia (y lo vi claramente en el cementerio). Sin embargo, ella sostuvo que no hiciera caso de esas tonterías, que algo malo me sucedía, pues el cura no estaba de acuerdo. ¡Qué pena que entonces no existiera este libro! Una pena también que la gente esté tan asustada, que no tomen la mano solícita que usted les tiende, y que se queden con el enorme sufrimiento que les oprime.
Una vez más quiero agradecerle, Querida Señora, en mi nombre, de mi familia y de todos estos hermanos que esperan ayuda en secreto, y que cuando la experimentan gracias a Usted, nunca se lo agradecen ruidosamente, ni tampoco le cuentan su curación a sus conocidos, porque ellos no creen en estas cosas. Con todo, ha llegado la hora de los cambios y el MAÑANA le pertenece a personas como USTED.

Clienta de Polonia:

Querida Wanda:

Estoy impactada por Su libro "Poseídos por los espíritus - Los exorcismos en el siglo XXI". Soy feliz por haberlo leído.
La lectura de este libro me ha ayudado a entender y ordenar me viene atormentando de lejos. Desde un tiempo a esta parte, cuando maduré (para "deshacerme" de mis limitaciones) buscaba a un "maestro". He leído libros, participado en distintos talleres, incluidos los del campo de la sanación espiritual. Ciertas tendencias inconscientes emergieron a la superficie. Sin embargo, echaba algo en falta en todo esto, p.ej. la coherencia en la terminología, o las explicaciones del tipo "tomar como un artículo de fe y sin discutir".
El conocimiento fundamental que Usted presenta, en el campo de la influencia de la realidad invisible sobre la visible, es profundamente conmovedor; por su parte, la sencillez y coherencia del mensaje inspiran confianza. Una vez más le agradezco a Usted el libro, que posibilita una unión más profunda con la Madre Tierra, contrarrestando las tendencias "separatistas". Su forma de observar la realidad permite recobrar la calma y, una vez más, recuerda la necesidad de confiar en el Orden Superior de las Cosas. Este libro desenmascara a las fuentes potenciales de los agentes "invisibles" de la falta de armonía en nuestra vida, dando fuerza para actuar.

Clienta de Polonia:

Querida Wanda:

Me alegro de que su libro haya acabado en mis manos. Ya hablé con Usted por teléfono y entonces Usted afirmó que había muchos espíritus en mi interior. He de reconocerle que me lo creí sinceramente y rompí a llorar de alegría porque al fin "alguien" me iba a ayudar.
He hablado sobre este tema con varias personas, y todos me criticaban y se reían de lo que me había creído, pura charlatanería. Si hubiera estado enferma mentalmente, entonces puede que todavía me creyeran; pero, como estoy normal, no son más que tonterías. Sin embargo, no hubo nadie que me convenciera, porque tampoco hay nadie que sepa qué es lo que nos ocurre a mi psique y a mí, ni cuántas pastillas tragaba a diario durante tantos años, para poder seguir adelante de alguna forma.

Clienta desde Gran Bretaña:

Señora Wanda:

Estoy inmersa en la relectura del libro que USTED ha escrito, titulado "Poseídos por los espíritus". Dicho libro apareció en mi casa cuando buscaba infructuosamente alguien que me ayudara.
La claridad, la verdad, el no incurrir en la manipulación de la palabra, ni en complejidades intelectuales, son sin duda las ventajas de este libro. Se trata indudablemente de un libro muy profundo que contiene una enorme sabiduría, y presenta el problema de toda la humanidad como resultado de errar en las "tinieblas", de la ignorancia, el pensamiento y la actitud inapropiados.
Le escribo s USTED con el corazón y deseo ayudar sólo a aquéllos que quieren ayudarse a sí mismos. Por fin un libro dedicado al amor de principio a fin. No en vano aprender a perdonarse a uno mismo y al prójimo es un elemento indispensable del amor verdadero. Es una especie de manual al que cualquiera de nosotros puede sacar `partido. ¿Cómo vivir, para ser siempre consciente de las propias emociones? Podría parecer que es algo bastante fácil y así es, pero para la gente que siempre está en paz consigo misma. Por desgracia, la mayoría de nosotros esta cada vez más sumido en emociones enfermizas, y por si fuera poco tenemos mucho miedo a mirar dentro de nosotros.
Con todo el respeto para los espíritus, pero precisamente esas debilidades nuestras son una especie de edén para los visitantes no deseados.
Les doy las gracias a USTED y a sus seres queridos por haber escrito un libro auténtico. Así lo siento.
Una lectora.
PD: Supongo, que USTED no posee el título de catedrática, porque quién se lo iba a dar a USTED; pero eso, para USTED, no es ningún logro. La persona que conoce a Dios "como la palma de su mano" no necesita títulos. ¡Un saludo!

Clienta de Polonia:

Querida Wanda:

Deseo encarecidamente darle las gracias de todo corazón. Usted me ha exorcizado. Uno de los espíritus que anidaba en mí era el espíritu de mi tía, la cual murió a causa de un trombo en el cerebro. No podían operarla debido a que su ubicación -en el centro mismo del cerebro- era problemática. Yo empecé a tener problemas con la hipófisis. Ahora, después de hacer la resonancia magnética resultó que no había huellas de la enfermedad. Mis pupilas son de idéntico tamaño, aunque hace un mes la desproporción era evidente. Muchas gracias de nuevo.
Mi marido y yo hemos leído Su libro. Desde hace varios años me intereso por la parapsicología y la astrología. Su libro es para mí el eslabón perdido para comprender las leyes del Universo. ¡Muchas gracias por este libro!
¡Saludos!

Cliente y lector del libro:

Querida Wanda:

Me llamo Ryszard. Ayer uno de mis compañeros en la prisión recibió un libro que Usted ha escrito. No sé el motivo, pero me abalancé sobre él y hoy ya he acabado de leerlo. Siempre me han interesado los temas y cuestiones relacionados con el ocultismo, leí muchos libros interesantes sobre los Kahunas, la magia blanca y otros asuntos. Después a Robert Monroe y a la Señora Blawatska, pero ninguno de éstos me ha hecho tanta impresión ni ha surtido unos efectos comparables a "Poseídos por los espíritus - Los exorcismos en el siglo XXI".
Seguro que usted recibe miles de cartas, pues la gente está ávida de verdades y Usted ha explicado muchas cuestiones tan difíciles de comprender de una forma tan hermosa y sencilla, que al fin yo también he comprendido muchas cosas. Le pido a ayuda, aunque no sé si la merezco: creo, sin embargo, que ha sido Dios quien, en su amor hacia nosotros los hombres, ha sido el causante de que este libro cayera en mis manos. Voy a describir brevemente varios años de mi vida y puede que de esta forma consiga aquello que le pido tan encarecidamente.
Empecé a beber y abusar de las drogas a una edad temprana. Después me marché al extranjero, donde fui condenado por un tribunal a varios años de cárcel por robo y allanamiento de morada. Fui deportado a Polonia cuando cumplía la mitad de la pena. Estos acontecimientos no bastaron para hacerme reflexionar. Acabé mis estudios en la cárcel y me consideraba un chico inteligente; ahora sé, que yo solo no represento nada. Al volver a mi país, y a también a mi resignada madre, desengañada por las desgracias familiares, me fui hundiendo de nuevo en la adicción y finalmente me encontré en arresto domiciliario por robar. Fue entonces cuando, después de hacerme las pruebas, me enteré de que soy portador del virus VHS como consecuencia del abuso de las drogas. Pensé que era un castigo, pero ahora sé que era la Divina Providencia, que quería que entrara en razón y que volviera de nuevo a Dios.
Estando en libertad me encontré conocí a una chica que tenía un niño. Se me insinuó y quería que luchara por el niño y por ella. Soy consciente de la amenaza que supongo para los demás, y huí de aquella responsabilidad.
A día de hoy estoy en la cárcel con una condena de varios años que cumplir. Todo lo que he leído en su libro ha hecho que me tiemblen las piernas literalmente. He entendido tantas cosas y ha sido ahora cuando he visto que todo lo que me ocurría era "yo".
Dios no estaba lejos de mí, sino conmigo. Ya sé lo que quiero y cómo tengo que luchar. A Usted le ruego que me ayude y me apoye espiritualmente. Quiero VIVIR y ser consciente de mi vida y de lo que Dios me aconsejó que hiciese. No sé cuál es mi tarea, pero sé que ha sido precisamente ahora cuando he recibido esta oportunidad. Ya he anunciado que tengo ganas empezar la desintoxicación, y llamaré a la Iglesia de nuevo; sin embargo, sólo yo sé cómo ha cambiado mi noción de la fe. Me dirijo a usted para solicitarle ayuda y también a mí mismo, para que persevere en aquello que hasta este momento ignoraba. Quiero ser digno de Dios, y perdonar tanto a los demás como a mí mismo cuando llegue ese "instante", inevitable para nosotros. Quedo a la espera de su respuesta. La espero y agradezco.

Clienta de Austria:

Querida Wanda:

¡Que Dios la proteja! No sé cómo se puede agradecer con palabras el alivio proporcionado. ¡Y sólo tras un par de días de recibir ayuda por Su parte! Se nota mucho. Hay momentos en los que sigo sintiendo una lucha interior y la suplantación de mis pensamientos por los "ajenos". No me siento todavía completamente libre, siento momentos de crisis y en los que me vengo abajo, pero. tengo la esperanza de que todo irá bien. Querida Wanda, menudo alivio. Una vez más le agradezco su ayuda. "Lucho" por mí misma según lo estipulado. ¡Saludos para todos los que están con Usted!

Clienta de Alemania:

Señora Wanda:

He leído su libro con gran interés. Tengo que reconocer que, gracias a él, he entendido muchas cuestiones para las que hacía tiempo que buscaba una respuesta.





Inserta tu opinión aqui
Email o seudonimo


Artículos de mi tema

La domadora de espíritus
Muerte, duelo, posesión
Terapia de los espíritus
Invocar a los espíritus
¿Qué mantiene a las ...?
¿Por qué los espíritus...?
Suicidio y posesión
Adicciones
Enfermedades
Preparar para la muerte
Cree en los espíritus
Libero a las personas
La exorcista
Sesiones de espiritismo
Otros artículos

Fragmentos del libro
Poseídos por los espíritus


Mi libro
Índice
Introducción
La ilusión de la muerte
La muerte, y después, ¿qué?
¿Por qué se quedan las almas?
Cuando las almas se ...
¿Cómo influye en ...?
Las enfermedades
Los cambios de humor
Fobias, obsesiones
Los suicidios
Invocando a los espíritus
Las adicciones
Las casas encantadas
Tomado de la vida
Los exorcismos

Fragmentos del libro
La rueda de la vida
Volúmen 1


Fragmentos del libro
Conoce la Verdad
y sé libre
Ya está disponible
el libro
"La rueda de la Vida"
de Wanda Pratnicka


Compre este libro en:

amazon




Elija su lengua

Exorcismos