Antes de venir al mundo, como aún una alma nos hemos fijado un plano para la vida que viene. Él planea diferentes opciones que nos ayudan de la manera más optima estudiar nuestros deberes de la vida. En este plano están incluidos los más pequenos detalles de nuestra existencia futura, por ejemplo lugar donde viviremos, gentes con las cuales estaremos estudiando nuestros deberes, el aspecto en distinta edad, u opciones de socorro - para el fin de la vida, si nuestro plano estuviera ambicioso demasiado.
En el momento de nacer, por supuesto lo olvidamos al nivel de conciencia, sin embargo a los niveles más profundos la alma recuerda todo. Alma decide tambien cuando y de que manera terminará su reincarnación. Incluso en el momento de la muerte ella puede elegir si quedarse en el cuerpo fisico y tratar de resolver su problema, o morir. La muerte no se ocurre de manera autonoma, por sí sola. A alma pertenece la decisión cuando morir, a dónde ir, qué dirección elegir. Tiene su libre alberdío y nadie decidirá en su lugar.
Cuando alma se decide a ir y el hombre muere, la conciencia consta con asombro que sigue viva. Luego posee un cuerpo energetico, a pesar de que el cuerpo fisico, deplorado, esta enterrando. Para la conciencia este hecho puede quedarse imperceptible. Ella se percibe así mismo, como durante la vida - ve, oye, siente calor, frío, hambre, sed.
Después de abandonar el cuerpo, alma percibe en su derredor almas que quieren, los cuales murieron antes y ahora están esperando para poder dar la bienvenida a ella y dirigirla en la andadura ulterior. Esperan tambien nuestros guias espirituales, los cuales quieremos. Les reconocemos con facilidad. En este momento importante ninguna alma está abandonada, ninguna está privada de ayuda. Reina un magnifico ambiente de fiesta, lleno de alegre espera, antes de gran viaje. Ahora, alma libre de los asuntos terrenales, comitiva de los entes que aman, se traslada en dirección hasta la Luz que radia con amor y felicidad. Se siente con toda seguridad, porque sabe que es amada y esperada. Las almas que en el momento de la muerte eran extenuados de enfermedad, inconcientes o medioconcientes, porque por ejemplo recibían furtes remedios anodinos, ahora reciben una ayuda especial. Se puede compararla a la ayuda médica aquí en la Tierra. Su tarea es restablecer la fuerza a alma, para posibilitarle a ella proseguir su camino.