En la vida tenemos miedo de muchas cosas: dolor, vejez, pobreza, soledad, lo desconocido, catástrofes, mujeres temen de parto, alumnos de examenes, sin embargo, para la mayoría de la gente la mas terrible es muerte.
La muerte parece ser más terrible, pero sin duda es la cosa más inevitable en el mundo. ¿Por qué tenemos tanto miedo de ella? ¿Por qué es siempre un evento tan doloroso? ¿Por qué no quieremos dejar este mundo? Nos agarramos con unas y dientes a nuestros mas cercanos; esposos, mujeres, padres, ninos, amigos, amantes, etc.
Los que quedan vivos se comportan de la misma manera. Tienen miedo de estar solo y no quieren dejar ir a la alma moribunda que va. Unos y otros lo hacen por amor, pero con amor ésto no tiene nada que ver. Este pensamiento no es guiado por amor, sino por el miedo que paraliza, cuando no sabemos qué va pasar a nosotros
A otros les pueden tener cogidos sus apegos de las cosas materiales, de carreras o poder.A otros más sus vicios - alcohol, drogas, comer, sexo, juegos de azar.
Tambien tenemos mucho miedo por la muerte, porque no sabemos qué va a pasar con nosotros, dónde iremos después de abandonar este mundo. No estámos preparados para ella. Desde el nacimiento mismo nos ensenaban cosas muy distintas, e incluso a mujeres como han de dar la luz, pero nadie nos ensenaba qué es la muerte y qué pasa con nosotros después de morir. Si lo hubiesemos sabido durante la vida, habriamos considerado que la muerte es un momento muy alegre, feliz, del cual no solo no hay que tener miedo, sino se debe esperarle con alegria. La muerte y nacimiento es lo mismo. Para nacer en la Tierra, tenemos que morir alla, al otro lado. Y al contrario, para nacer alla debemos morir aqui, pero es nada más que cambio de una forma de existencia por otra.
Todos pertencemos a Dios y no hemos venido a esta Tierra como castigos, como aseguran algunos gentes o religias, pero para estudiar en la escuela terrenal. Cuando venimos al mundo llenos de confianza, nuestra vida pasa en harmonia y amor. Si venimos con aflicción, temor y desconfianza cualquier cosa que hacemos esta llena de los mismos. Guardamos rencor a Dios por abandonarnos y dejar solos, pero es nada verdad. Es nuestro erróneo pensamiento que nos causa vivir en aflicción, frustración, temor y descontento. Sucede así hasta momento en el cual entenderemos en que ese piensamiento erróneo consiste. Esto puede permanecer por una vida o más.